Las organizaciones empresariales van cambiando rápidamente. Los trabajadores de hoy en día, no solo los millenials, necesitan que sus empresas les hagan sentir que son una parte ellas, que su trabajo es muy importante y que su presencia es fundamental. En definitiva, una serie de cuestiones que años atrás eran totalmente impensables y hoy son imprescindibles. Pero para que todo esto llegue a buen puerto, es fundamental que las empresas establezcan un liderazgo acorde al S.XXI. Se acabaron los jefes, han llegado los líderes.

Liderazgo del S.XX: ¿cuáles son las diferencias entre un jefe y un líder?

El liderazgo del S.XXI: líder Vs jefe

  1. Imponer Vs. Escuchar: un jefe, tiene una visión muy clara y cerrada de lo que es el negocio. Esta visión se la ha construido él mismo a través de su propia experiencia y la de otras personas cercanas a él. Este tipo de imagen tan cerrada, imposibilita que la opinión de personas con un rango inferior al del jefe, sea escuchada y tenida en cuenta. Por el contrario, un líder está abierto a escuchar las opiniones de sus empleados. El liderazgo del Siglo XXI no se basa en imponer, sino en saber escuchar al otro y decidir si sus ideas son buenas o malas. La comunicación pasa de ser vertical a horizontal y las empresas se ven muy beneficiadas del cambio.
  1. Ordenar Vs. Inspirar: el clásico jefe utiliza las órdenes para conseguir todo aquello que quiera lograr. Muchos de estos jefes se escudan en que ellos mismos recibieron años atrás esas mismas órdenes, y su buen resultado salta a la vista. Sin embargo, el empleado de hoy en día no quiere recibir una serie de mandatos de forma diaria. Quiere que su líder le inspire y le haga realizar esas tareas por convicción propia. Para ello la orden se convierte en una sugerencia, que siempre puede ser modificada si el mismo trabajador encuentra una mejor opción.
  1. Utilizar Vs. Incluir: dentro de la visión empresarial de los jefes hay algo que está totalmente claro y es inamovible: las metas. Con esto en mente, un jefe clásico utiliza todo lo que está a su alcance para lograr hacerlo realidad. Y con todo, nos referimos también a los empleados. Estos pasan a convertirse en meras herramientas que son totalmente prescindibles. El líder, por su parte, no es que no quiera conseguir también una serie de metas, sino que es capaz de transmitir cuáles son a su equipo y conseguir que estos quieran participar en su consecución. Con el liderazgo actual las metas de uno, pasan a ser las metas de todos.
  1. Mandar Vs. Enseñar y aprender: en muchas organizaciones es común ver a jefes que realizan todo tipo de mandatos a sus empleados por el simple hecho de que son superiores y, por tanto, saben más. Esto puede ser verdad, sí, pero no siempre ocurre. Cada vez los empleados están mejor preparados y pueden saber tanto o más que sus jefes. Esto es algo que un líder saber y utiliza a su favor. En las organizaciones bien lideradas los superiores transmiten todo su conocimiento a los empleados para formarles y convertirles en mejores trabajadores. Pero este aprendizaje es mutuo, puesto que están dispuestos a aprender sobre todo tipo de cuestiones que sus empleados puedan enseñarles.
  1. Beneficios Vs. Personas: todas las acciones y comportamientos que hemos atribuido al clásico jefe, tienen una razón de ser: los beneficios. Para un jefe, los beneficios es lo único que importa y solo se pueden conseguir trabajando tal y como lo hace. El liderazgo del S.XXI, tiene una visión muy distinta de esta. Los beneficios siguen siendo importantes, puesto que sin ellos no se podría continuar con la actividad, pero la forma de conseguirlos es cuidando a los trabajadores. Los empleados de una empresa sacan adelante todo el trabajo, por lo que si están descontentos con la compañía es muy difícil que esto ocurra, o lo haga en los mejores términos. El líder orienta sus acciones a los trabajadores, y los beneficios vienen por sí mismos.

Las organizaciones y entornos laborales están cambiando muy deprisa. Adaptarse rápido al cambio es fundamental si se quiere sobrevivir. Por eso, los antiguos jefes se tienen que convertir en líderes si quieren que sus trabajadores le sigan. ¡Adáptate al liderazgo del 2016, en Net&Market podemos ayudarte!

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